11. Personajes
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Protagonista:
Príncipe alto y hermoso que vive en un precioso y grande castillo en la mitad
de un bosque.
· -
Enemigo:
Duende muy pequeño de color verde que vive en un mundo paralelo el cual existe
debajo de la tierra.
· -
Aliado:
Pequeño topo de color marrón que ayuda a todas las personas que caen por
accidente al mundo paralelo de los
enanitos.
enanitos.
2. Cuento
Érase una vez un príncipe al que le gustaba mucho ir a
caminar por el bosque para observar los animales, árboles, escuchar el sonido
del río… y así desconectar un poco de todo el trabajo que tenía en el castillo.
Una madrugada se despertó porque el ruido del exterior del
castillo no lo dejaba dormir. ¡Eran pequeños duendecillos! Estos eran verdes y estaban
muy iluminados debido a la luz de la luna. De repente bajó y avisó a todo el
personal del castillo y a su hermano Nicolás que dormía en la segunda planta.
Salieron al exterior y no había nadie, ni un ruido, ni un animal, nadie.
Todos creían que Carlos, el príncipe alto y hermoso, estaba
loco.
A la mañana Carlos salió del castillo y comenzó a gritar:
- salir, salir ahora que os vea
Los animales se asustaban y corrían para sus respectivas
casas gritando:
-no nos mates, vete de aquí hombre malo
El príncipe les decía que no quería hacerles daño que solo
quería hablar con ellos, aunque los animalitos corrían y corrían.
Al llegar al castillo de vuelta la mayoría del personal se
reía de él, murmurando: ¡Ahí va el loco, cada día nos sorprende más! Ya que ha
habido veces que se despertaba sonámbulo y decía ¡La guerra ha empezado, a
matar! Metiéndose en los cuartos de las personas que dormían en el castillo; otras
veces después de almorzar se iba al campo y no volvía hasta muy tarde sin dar
ninguna señal de que estaba bien, y así muchas cosas más.
Varios días después de haber estado observando cómo se comportaban, cómo jugaban, cómo vestían
los duendecillos, Carlos decidió involucrarse en esos seres raros para ver que
hacían en el ahí y de donde venían.
Se pintó de verde, se
vistió como ellos y al anochecer tras observar que ya estaban jugando salió
hacia el bosque.
De repente todos se pararon, lo miraban muy fijamente ya que
a pesar de estar vestido y pintado de su mismo color, la altura los
diferenciaban mucho, ellos eran muy bajitos y el alto. Muy rápidamente salieron
corriendo hacia un árbol donde todos los duendecillos entraron. Carlos corrió y
entró también.
Allí todo parecía maravilloso, estaba bajo la tierra y era un
lugar muy colorido, pequeñito y soleado.
Tenían su propia habla, aunque para comunicarse con el príncipe Carlos había
uno o dos que hablaban castellano.
-Duendecillo: Hola pequeño ser de la tierra, le decían con
voz de pito
-Duendecillo: No queremos hacerte daño pero has entrado en un
lugar donde nunca deberías de haber entrado
-Carlos: No me hagáis daño por favor, no quería hacerlo, solo
quería saber quiénes sois y que hacéis aquí
-Duendecillo: Somos duendes que de noche vivimos en la tierra
porque aquí en nuestro mundo subterráneo nunca se hace de noche, y subimos para
descansar, jugar con demás animales… y ahora que ya sabes esto… nunca podrás
salir, nadie puede saber esto.
-Carlos: ¡NOOOOOOO! Por favor, tengo un palacio a mi cargo y
no puedo dejarlo sólo
-Duendecillos: jijijiji (Se ríen todos los duendecillos)
Pasada la noche, un pequeño topo aparece y llama a Carlos
-¡Carlos, Carlos! Soy Pepe el topo salvador, ¿Quieres salir
de aquí?
Carlos sorprendido lo mira para todos lados y no lo ve,
- ¿Dónde estás señor topo? Decía
-Sácame de aquí por favor
De repente llegan los duendecillos y se lo llevan para
almorzar, los cuales comen en una mesa gigante todos juntos.
Tras un largo almuerzo cada duende se va a su pequeña casita
verde a dormir la siesta, y Carlos aprovecha para ir donde estaba antes el topo
escondido.
-Señor topo donde estas, decía bajito el Príncipe
-Topo: Ven metete por aquí. Rápido
-Duendecillos: ¿Otra vez aquí Pepe? Fuera y no te vuelvas a
caer más que te vamos a acabar encerrando y no vas a salir más. Decía un
duendecillo enfurecido
Mientras que todos gritaban al topo, este salía rápidamente
de ese mundo para ir a tierra y poder salvar a Carlos.
-Carlos: no puedo subir más, decía
-Carlos: El agujero que hay es muy pequeño
-Topo: Venga no tardes que como descubran que estas saliendo
harán una sopa con tus nalgas
Llegaron a tierra, Carlos cogió al topo y dándole las gracias
saltaba de alegría.
El topo se iba poco a
poco cuando de repente Carlos lo detuvo, ¡No te vayas pepe! Quiero que te
vengas al castillo, allí viviremos y por la tarde pasearemos por el bosque.
El topo sin pensárselo respondió que sí, y hacia el castillo
se dirigieron.
Todos lloraban de alegría al verlo entrar, ¿Dónde estabas?
¿Por qué no has venido antes? ¿Quién es ese topo?
Durante un rato les estuvo contando todo lo que le pasó y que
el topo que venía con él era el que le había salvado y que de aquí en adelante
viviría con ellos.
Finalmente el príncipe vivió feliz y contento junto a su
familia y a su nuevo amigo Pepe.
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